Finalmente terminé de leer este libro que varias personas me han dicho que estaba bueno y efectivamente así fue. La redacción de esta obra de Ernesto Sabato, escritor argentino, fue realmente impecable. Empieza como las historias que me gustan: contando el final, lo que te genera una cierta ansiedad de querer terminar de leer todo para saber cómo se dieron los hechos.
La historia es una carta escrita en primera persona por el protagonista Juan Pablo Castel, quien se decide a contar su crimen sobre el asesinato de María Iribarne. Juan era pintor y María había asistido a una de sus muestras de arte, en donde se quedó contemplando un cuadro suyo, específicamente una ventana dentro del cuadro. Por este motivo, Juan Pablo la encuentra especial, porque piensa que nadie más había notado ese detalle. Es en este punto que, en mi opinión, se obsesiona con ella.
Debo decir que iba por la mitad de la historia y ya no soportaba más al protagonista y a su intensa forma de ser. Ellos llegaron a entablar una relación a pesar de que María era casada. Y Juan todo el tiempo estaba suponiendo cosas sobre ella, prácticamente la acosaba. Se volvió muy dependiente de ella, todo el tiempo quería verla, todo el tiempo le escribía cartas, la llamaba por teléfono. En un momento él le hace un planteo de celos acerca de un amigo de María que se había suicidado tiempo atrás, interrogándola sobre si ella había gustado de él en algún momento. Esto me dio tanta rabia jajaja. Un desubicado total.
Hoy en día se habla mucho de las relaciobes tóxicas, que son aquellas en las que uno o ambos integrantes son completamente dependientes del otro y viven peleando, se faltan el respeto constantemente, hay celos, desconfianza, en ocasiones hasta violencia verbal y física, pero aún así siguen juntos. Pienso que la relación de los protagonistas era bastante tóxica, incluso me atrevo a decir que si María hubiese tenido celular, Juan se lo hubiese revisado para ver con quien hablaba.
Por supuesto nada bueno puede salir de una relación que es así, tan conflictiva. Ya sabemos cual fue el triste final de esta historia. Sin embargo sé que cuesta salir de este tipo de relación porque suele haber mucha manipulación psicológica. Es por eso que ante la primera señal de un comportamiento extraño deberíamos pedir ayuda, para que la situación no empeore.
En el caso de María, si un loco te persigue hasta tu trabajo solo porque viste una de sus obras una vez, ojo ahí porque esa actitud es medio psicópata. Aunque María también le dijo que había estado pensando en él (repito, solo por haber visto un cuadro suyo UNA vez). Así que mi conclusión final es que ninguno de nuestros protagonistas tenía los patitos en fila .





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